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Estamos convencidos de que tanto el cáncer, como todos los padecimientos que no son congénitos o accidentales, tienen un origen psicosomático.
La enfermedad se desarrolla en un terreno propicio que muchas veces, sin querer, nosotros permitimos (hábitos alimenticios inadecuados, estrés, estado anímico y emocional alterado…). Cambiar esas condiciones depende de uno y tiene un impacto favorable sobre nuestra salud.
En Fundebien buscamos atacar las causas del padecimiento, además de sus consecuencias. Proponemos la conquista, o reconquista, de la paz interior, como respuesta no sólo espiritual sino también física a nuestra condición de seres vivos. La combinación de esta paz interna, con un trato amoroso y materialmente desinteresado, en un ámbito natural, ayuda considerablemente a la acción del Oscilador de Longitud de Ondas Múltiples de G. Lakhovsky, que consiste en emitir frecuencias electromagnéticas que revitalizan las células sanas. -¡Cabe aclarar que éstas son la gran mayoría en el organismo, aún en pacientes con cáncer muy avanzado!-
El efecto de esta revitalización es casi inmediato: el paciente se siente mejor, aun a pesar de su enfermedad, y logra alcanzar condiciones generales, físicas y psicosomáticas, más propicias para su recuperación.
La Fundación para el Bienestar Natural, A.C. (Fundebien) nace en la Hacienda San José, en Baca, Yucatán, con la intención de atender gratuitamente a personas con cáncer, principalmente a aquellas de escasos recursos económicos.
El objetivo de Fundebien es ayudar, caritativa y amorosamente, al mejor estar del enfermo: de forma física cuando esto es posible y de forma psicológica, emocional o espiritual, sobre todo cuando la condición del enfermo no permite más esperanza.
Aplicadas en un entorno de paz y de respeto a la naturaleza, las terapias electromagnéticas están basadas en los estudios que realizó el científico Georges Lakhovsky hacia 1920. El tratamiento es complementado con práctica de Chi Kung y asesoría nutricia y psicológica.
Las terapias son inocuas para las personas que las reciben y en ningún caso pretenden suplantar los tratamientos convencionales a los que se están sometiendo. Se trata de procedimientos de carácter natural, que contribuyen a la mejoría física o psíquica de las personas, complementando, en todo caso, la acción de otros tratamientos.
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